Dios… Dios… Dios… Dios… Dios… Dios…
¿Por qué ahora? ¿Por qué no la semana pasada, o dentro de dos semanas? ¿Por qué justo ahora? ¿El sábado empiezan finales recuerdas? Y tengo que hacer el trabajo de historia además de estudiar para tratar de lograr una calificación decente en mi examen de estructura.
El día de ayer desperté y sentí mi garganta rasposa y seca… sabía que se acercaba… Ella vuelve cada año a acecharme y robar mis fuerzas para poder crecer y expandir su dominio a tierras foráneas. Llegué a casa y compartí mis sospechas con M pero estaba inmersa en los preparativos para el ritual comunitario de cada semana.
Al avanzar la tarde sentía como Ella me iba envolviendo lentamente entre sus brazos, sin que pudiera poner resistencia alguna. Ni siquiera la pócima secreta de la abuela pudo evitar que fuera sumergido en la oscuridad de su dominio… al anochecer ya no podía pensar claramente, se me nublaba la vista y aunque no estaba solo, nadie podía ayudarme. Quería gritar, brincar, hacer algo para que los demás vieran lo que estaba ocurriendo pero todos mis intentos fueron inútiles. Ella había ganado una vez más, me había sometido y no quedaba otra opción más que rendirme a sus pies y rogar al Todopoderoso y a mi yo interior que no tardaran en aliarse y reunir el ejército para poder liberarme de sus garras y así poder consumar la misión que me fue impuesta meses atrás: terminar el semestre con un promedio satisfactorio. Ahora escribo desde el único espacio de mi ser que no ha sido sometido aún, mi subconsciente, pues estoy más dormido que despierto. Por mi mente viajan a una velocidad inalcanzable carrozas llenas de pensamientos incompletos, deberes y reflexiones sobre el pasado. Antes veía la luz pero ahora todo se ha sumergido en la oscuridad.
Escribo esto desde mi celda en el fondo del abismo con la esperanza de que al vaciar mis pensamientos en este papel amarillento y arrugado, mi mente pueda descansar y así poder enfocar lo que queda de mis fuerzas en los deberes que tengo que cumplir a pesar de mi aletargado estado. Pare ser que mi cefalea comienza a ceder, pero Ella es astuta y comienzo a sentir como desde mis adentros el fuego crece. Trato de arrancar mis vestiduras con desesperación arañando mi piel en el intento pero ni siquiera la sangre que escurre de mis heridas, el único líquido disponible en este lugar, es suficiente para hacer que este calor infernal que siento se detenga. Comienzo a sudar, uno de los carros que viajan por mi mente se detiene y desde su ventana un curioso ser con cara de duende y risa sardónica me dice: “Ahora sabes las verdaderas implicaciones de la diaforesis.” Trato de correr o arrojarle algo a este curioso ser que emplea mi sufrimiento para burlarse de mí, pero todo es en vano, mis fuerzas van disminuyendo.
Parece que tendré que rendirme por completo a esta muerte en vida a la que Ella me ha condenado. Ella, la insensible y siempre inoportuna pero a la vez seductora. Cuando Ella viene fuerzas sobrenaturales me impiden abandonar la cama, siento una urgencia por dejarme dominar y descansar en sus brazos por siempre. Pero sé que debo seguir adelante si quiero llegar a esa meta tan anhelada desde el comienzo de la misión. Así que a pesar de su poder sobre mí, trataré de resistir y seguir adelante hasta que mi yo interior y el Todopoderoso vengan a terminar con la maldición en que ella, la innombrable me ha sumergido. Ella, la siempre presente, la dominadora, conquistadora de terrenos infinitos y malévola seductora… la gripe.
OMG THAT BITCH!! xDDDDDDDDDD Cuídate mucho, pequeño saltamontes :) Te mando un abraz--- ew, no, you have germs, dude!! :P Jajajajajajaja n_n
ResponderEliminarme había olvidado de comentar..en fin I love ur drama :) haha me encanta cómo tornas algo tan común y silvestre en toda una imagen literaria...haha sin dejar al lado la medicina =P
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