Tal vez no lo haya mencionado antes pero soy el tipo de persona en que ocasiones no tiene ganas de hablar con los demás o de que los demás que le estén hablando. Realmente, creo que todas las personas de vez en cuando sienten la necesidad de estar consigo mismas o de no ser molestadas por el mundo. Vivimos en una sociedad en la que donde quiera que vamos hay cosas que nos están gritando que las veamos o les pongamos atención. Y las personas que te rodean también esperan que estés completamente alegre y dispuesto a mantener una conversación con ellos. Pero hay momentos en los que quiero estar solo.
Recuerdo que una vez mi maestra de literatura de la prepa dijo que el único verdadero lugar donde las personas podían tener un poco de privacidad en la actualidad era el baño… y creo que tiene razón, aunque no del todo ya que he ido a restaurantes en los que incluso ahí hay pantallas para que mientras haces tus necesidades fisiológicas veas promoción de productos… Pero eso no es el punto de este post.
A veces pienso que tal vez sea extraña mi forma de pensar pero cuando empiezo a pensar en eso, sucede que alguien más dice que lo único que quisiera es que lo dejaran en paz o tener un momento para sí mismo. Sin embargo, en ocasiones pareciera que las personas no se dan cuenta de esto y quieren forzar su presencia en la vida de los demás en un momento en que no les corresponde.
Disfruto mucho de ir a correr en las tardes, aunque no lo hago con tanta frecuencia como me gustaría, y una de las razones por las que me gusta hacer esto es porque es de esos pocos momentos en los que realmente puedo decir que tengo tiempo para mi mismo. No para hacer las cosas que me gustan o distraerme de la escuela, aunque también hago esto cuando corro, pero tiempo para de cierta forma aislarme o simplemente tener tiempo para pensar o estar conmigo mismo. Algo así como el tronco en el que Pooh siempre se sienta para pensar, así yo corro cuando quiero tener un momento para mi mismo o dejar todo el mundo fuera y sólo pensar. Sin embargo, pareciera que las personas no se dan cuenta de cuando uno quiere tener un poco de tiempo para estar solo.
Otro de mis pasatiempos es tocar el piano. Tiene mucho tiempo que tomo clases, aunque no soy tan bueno como me gustaría. Pero en estos meses he sacado dos piezas que son a cuatro manos. No había tocado duetos de piano antes, y cuando junté las piezas con mi maestra no pude evitar pensar en todo esto. Cuando estaba comenzando a leer las piezas mi maestra insistía mucho en que respetara la digitación pero sobre todo los silencios y los matices de la pieza. No me había percatado de la verdadera importancia de estos hasta que juntamos la pieza a cuatro manos. Creo que podría existir un poco más de calma y entendimiento entre las personas si supiéramos apreciar la importancia de estos silencios. Ellos están ahí por algo, si no los respetas o si comienzas a tocar en ese momento, por más piano que estés tocando, hay una discrepancia en el sonido que te hace ver que no era tu momento de entrar.
De la misma manera, hay momentos en los que no nos corresponde estar presentes en la vida de los demás, pero estamos tan concentrados en nuestra parte de la pieza que no nos damos cuenta que la otra persona necesita de un momento para tocar ella sola antes de que continúe la melodía. Creo que lo mismo pasa en la vida real, las personas llegamos a ser tan egocéntricas o inconscientes de las necesidades del resto de las personas que no nos damos cuenta que a veces simplemente debemos de apartarnos y dar un poco de espacio para sí mismos a los demás.
Hoy fue una de esas mañanas…
You, sir, are SO right :)
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